"Si hay algo que no me gusta, es conducir una diligencia por territorio apache."
Obra seminal dentro del western y del propio cine. Orson Welles estuvo
40 días consecutivos viendo 'La diligencia' una vez al día, antes de su
ópera prima 'Ciudadano Kane', para aprender el oficio. Y es que Ford
ayudó a restablecer el prestigio del género en una época en que las
películas del Oeste estaban destinadas a bajos presupuestos y proyectos
menores.
Al tratar de vendérsela a David O. Selznick, Ford la calificó de "western
clásico", superior a los westerns que se hacían y hacía el propio Ford
en los últimos años. Añadieron una historia de amor y el nacimiento de
un bebé, aunque no fue suficiente para Selznick que rechazó el proyecto.
Sin Gary Cooper ni Marlene Dietrich, el cineasta acertó con la figura
impresionante de Ringo Kid, nacía otra leyenda en el cine: John Wayne.
Ford retrasa la aparición de Wayne mientras explora el carácter de los
otros pasajeros, cada uno trazado de forma diestra y magnífica.
'La diligencia' no escatima los alicientes más tradicionales del género.
Abunda la acción en el tercer acto de la cinta, que incluye duelos y un
emocionante ataque indio comandado por el excelente trabajo del
especialista Yakima Canutt. También fue la primera película que Ford
rodó en Monument Valley, paisaje desértico majestuoso en la frontera
entre Utah y Arizona, la cámara subraya la fragilidad del hombre ante la
inmensidad de la naturaleza como pocas veces se había visto.
"Hollywood abrió la caja de Pandora al rodar La Guerra de las Galaxias." Woody Allen.
El bueno de Woody tenía mucha razón, nadie esperaba en aquel lejano 1977 que la película del guionista/director George Lucas 'Una Nueva Esperanza' (¿El episodio IV de una saga... sin sus tres primeras partes?) un "western de ciencia ficción" fuese un éxito tan rotundo. Lucas también creó una mitología que ha transcendido de generación en generación, haciendo suya tanto mayores como jóvenes, sintiendo absoluta devoción a un reparto prácticamente desconocido en esa época (Harrison Ford, Mark Hamill y Carrie Fisher). Tanto es así, que los jefes del estudio estaban tan convencidos del fracaso de la cinta que dieron a Lucas los derechos de comercialización de todos los productos relacionados con La Guerra de las Galaxias. Nunca se percataron del enorme potencial que escondía la película, y nunca pensaron en que daría origen a dos secuelas, una trilogía que hacía de precuela, películas derivadas del mundo Star Wars, series animadas, juguetes de todo tipo, videojuegos, bandas sonoras, libros, camisetas, tazas, DVD's y todo tipo de productos, hasta alimenticios.
Considerada una de las sagas más importantes de la historia del cine, con Star Wars nació el concepto de Merchandising, además de relacionarse directamente con términos tan de moda como freak. Además de un imaginario brutal de criaturas y razas en esta galaxia muy lejana, basada en la lucha entre el bien y el mal, nos presentan a personajes y objetos que han pasado a formar parte del vocabulario actual como Halcón Milenario (La nave espacial de Han Solo), sables láser (espadas con un reconocible sonido silbante), las tropas imperiales, los caballeros Jedi o uno de los personajes más emblemáticos y reconocibles del planeta: Darth Vader.
Narra la historia de un joven deseoso de aventuras que tras la muerte de sus tíos se une a Ben Kenobi, un caballero Jedi, acompañado de dos androides que portan un mensaje de ayuda trasladado desde planetas en guerra. A su curioso viaje les acompañarán un veterano piloto de naves espaciales llamado Han Solo (papel que convirtió a Harrison Ford en una estrella) y su peludo compañero Chewbacca, para rescatar a una princesa de las manos del malvado y todopoderoso Vader.
Mucho antes de que las imágenes por ordenador pudieran establecerse como estándar, Lucas consiguió fotografía y modelos detallados, exteriores bien escogidos (Las escenas desérticas de Tatooine fueron rodadas en Túnez) filmadas en complejos decorados para contar la historia de otro universo y otros planetas, dominado por el imperio del mal pero donde las fuerzas rebeldes se están agrupando para derrotar a los malos. La maravillosa banda sonora compuesta por John Williams es de lo más destacable dentro de la saga galáctica. En una época donde predominaba el pop o el jazz dentro del mundo del cine, Williams volvió a la música clásica grabada con orquesta, triunfando una vez más. Temas como "La marcha imperial" asociada a la portentosa figura de Darth Vader tienen un valor mastodóntico dentro de las melodías populares.
Darth Vader, que viene del juego con la palabra Dark y Vader que significa "Padre" en holandés, podria interpretarse "Padre Oscuro". Atabiado con vestiduras negras, una capa, un caso de plástico y una máscara amenazadora, acompañada de una respiración artificial escalofriante, Vader podría considerarse el personaje más característico de la saga. Debajo del traje se encontraba David Prowse, con la voz en inglés de James Earl Jones y en castellano del gran Constantino Romero, dominador del imperio del mal que se enfrantará en una batalla crucial con las fuerzas rebeldes, poseedor de la fuerza y antiguo Jedi, que sucumbió ante el reverso oscuro de la fuerza que da equilibrio a la galaxia.
En 1980 se estrenó 'Episodio V: El imperio contraataca', sensacional continuación del éxito fulminante y fenómenos popular que supera a la primera en efectos especiales, galardonados con un Oscar. Aparecen personajes nuevos y sólidos como el gallardo y enigmático Lando Calrissian o el cazador de recompensas que persigue al bueno de Solo, Boba Fett. Dotada de personalidad, escenas de acción espectaculares y con el floreciente romance del trío protagonista, todo bajo la batuta de un nuevo director, Irvin Kershner.
Luke Skywalker continúa su preparación como caballero Jedi experimentando la Fuerza en los pantanos de Dagobah, bajo la tutela del extravagante maestro Yoda, otro personaje emblemático que aparece en esta secuela. La acción es trepidante, desde el espectacular planeta helado de Hoth hasta la batalla que conduce al máximo apogeo en la Ciudad de las Nubes donde el archienemigo Vader rebela a Luke la horrible verdad que hay en el corazón del mito de Star Wars. Todo aderazado con una magistral partitura de John Williams. "Es un mal momento para la rebelión..." o "La Fuerza está contigo pero todavía no eres un Jedi." son algunas de las frases que nos deja en la memoria el incombustible Vader, pero no sabe que la lucha solo acaba de comenzar. 'El imperio contraataca' contiene todas las frenéticas emociones que alzaron a la cinta original, un vibrante guión y un espíritu de diversión que no decae.
La trilogía se cierra en 1983 con el 'Episodio VI: El retorno del Jedi' dirigida por Richard Marquand. Empieza cuando ha transcurrido cierto tiempo desde los acontecimientos llenos de suspense del Episodio V. Luke Skywalker es ahora un guerrero ensimismado que viste de negro y busca respuestas. Conocer total de la Fuerza vuelve a su planeta natal, Tatooine, para ayudar en sus amigos que están en las garras de Jabba el Hutt. Leia vestida con un bikini de ciencia ficción (del que todavía hablan con entusiasmo sus múltiples admiradores) como prisionera de Jabba y Han Solo convertido en una estatua de carbonita y una aventura donde el hilo principal es parecido al del film original. El Imperio está construyendo otra Estrella de la Muerte y nuestros héroes deben destruirla. Algunas nuevas razas como los Ewok, una especie de ositos de peluche que se ganarán el afecto del público, sobre todo el de corta edad. Efectos especiales impresionantes, música magistral que ponen hábilmente fin a la visión de Lucas de la lucha galáctica entre el bien y el mal.
Al crear La Guerra de las Galaxias, Lucas hizo un mundo grandioso, un
nuevo estilo de cine y una inolvidable epopeya sobre la lucha entre el
bien y el mal nunca superada.
“El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la
ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho
miedo en ti”.
Como si de un fresco distópico con pinceladas de cyberpunk se tratara, la emblemática obra de ciencia ficción dirigida por Ridley Scott (Gladiator, Alien, el octavo pasajero, Los duelistas...) sigue mejorando con el paso de los años como el buen vino. Basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? escrita por Philip K. Dick en 1968 y adaptada 14 años después, Blade Runner ha conseguido otorgarse la distinción de película de culto gracias a sus revisiones (Montaje del director) y su calidad que perdurará hasta la eternidad.
La película no fue bien recibida al estrenarse y sólo después de reestrenarse la versión del director en 1992 se le hizo justicia y la aceptaron plenamente crítica y público. Dicho montaje final tiene escenas complementarias y omite los comentarios en off de Deckard junto con el final que impuso el estudio. Ambas versiones complementarias.
A principios del siglo XXI, una ciudad desolada e iluminada por el neón, con calles atestadas de gente y una incesante lluvia deambula Rick Deckard, un Blade Runner que limpia las calles en busca de "réplicas" (androides que se hacen pasar por seres humanos y que son altamente peligrosos) con la difícil tarea de eliminar a cuatro de ellos que se han escapado de la colonia a la que pertenecen. Robots de avanzada ingeniería genética llamados Nexus 6 con una fuerza y agilidad sobresalientes frente al factor humano.
Se han escrito ríos de tinta sobre este film, desde conflictos internos del equipo hasta que a Harrison Ford no le caía bien la protagonista (Sean Young) pasando por la más notable de todas, Ford y Scott no congeniaban. A pesar de esto, todo parece hilado perfectamente para que esta maravilla llegue a sorprender y rozar la perfección en casi todos sus aspectos: Aclamado por su portentoso diseño de producción, su majestuosa e inolvidable banda sonora orquestada por Vangelis, su ritmo frenético o su carga de simbolismo, donde algunos afirman que la película trata de religión de forma sublime (perforaciones de manos representando una crucifixión o que el creador de las réplicas sirva como figura divina de las mismas).
Soberbia mezcla de cine negro clásico en una época que transcurre en el año 2019 creando una distopía francamente sensacional. Sus imágenes te embriagarán sin remedio acompañadas de unos efectos especiales magníficos, incluso hoy en día, y una realización técnica de aupa. Blade Runner sigue siendo una de las películas de ciencia ficción con la mejor dirección artística y visualmente más excepcional de la historia del cine.
"He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más
allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la
Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como
lágrimas en la lluvia. Es hora de morir..."