martes, 30 de octubre de 2018

Crítica | AMERICAN HISTORY X (Tony Kaye, 1998)


"Las personas no nacen racistas. Este sentimiento se adquiere a través del entorno y de las personas que nos rodean. Lo que me intrigó es porqué la gente odia y cómo podemos cambiar tanto." David McKenna, guionista del filme.

El odio engendra odio y la vida es demasiado corta para vivir siempre cabreado. Desgraciadamente, no han pasado los años por los discursos y el mensaje de este retrato generacional, radiografía de la ira y sus consecuencias. 

Después de 20 años de su estreno, la reflexión del fanatismo y el fascismo que irrumpió con un mensaje suficientemente fuerte como para calar en la sociedad, nos plantea la pregunta si de verdad ha sido tan contundente como se esperaba.

Valedora de su estatus de película de culto, Tony Kaye propone una visión frontal y explícita del asunto, profundizando en la violencia y el poder, manteniéndose lejos de una lectura compleja que hable de su arraigo histórico. El puñetazo antes que el improperio, acompañado de una narración demoledoramente efectista. El racismo como expresión de la ira. La redención y su alto precio. 

La película se sostiene en el pilar básico de Edward Norton (Joaquin Phoenix desechó primero el papel por considerarlo demasiado duro) y su impactante personaje, un neonazi que pasa de ver el mundo en blanco y negro a hacerlo a todo color. Merecidísima nominación al Oscar.

"¿Haces algo para mejorar tu vida?"




























jueves, 25 de octubre de 2018

Crítica | LA NOCHE DE HALLOWEEN (John Carpenter, 1978)


"Es Halloween, y a todos se les permite dar un buen susto." Más tarde, el Sheriff Leigh Brackett, terminaría arrepintiendose de esas palabras...

Un clásico del terror incontestable, pocos filmes han dejado una huella tan duradera y tan arraigada a nuestras angustias primordiales que continúa definiendo el género al cabo de 40 años después. Carpenter, sin descubrir nuevas posibilidades cinematográficas pero con claro dominio del oficio, confeccionó el filme independiente de mayor éxito: costó 325.000 $ y obtuvo más de 100 millones.

La penetrante música o la cámara subjetiva apropiándose de la mirada del espectador, a quien coloca en el papel del protagonista creando un ambiente de inseguridad y amenaza, son elementos absolutamente esenciales para transmitir sensación de miedo. 

La intensidad del guión, del propio Carpenter y Debra Hill, reside en situar el horror en el ambiente tranquilo propio de los barrios residenciales, destruyendo las ideas del hogar perfecto. Sin embargo, el cineasta dio siempre a entender que en HALLOWEEN la historia o la psicología de los personajes le interesaban muy poco. Lo que siempre quiso fue contar un relato de terror total, shocks y tensión en estado puro, rodar la película de un verdadero psicópata.

El ritmo brillante, las largas escenas de tensión, Michael Myers andando sigilosamente en la oscuridad, Jamie Lee Curtis "La reina de los chillidos", Donald Pleasence... como escribía Tom Tykwer para 'Steadycam': "HALLOWEEN se convierte en una de las películas de terror más bellas de todos los tiempos. Uno de aquellos filmes por los que amo el cine. Por los que voy continuamente al cine. Y por los que yo mismo quisiera hacer películas algún día."




























sábado, 20 de octubre de 2018

Crítica | AMENAZA EN LA SOMBRA (Nicolas Roeg, 1973)


"La he visto... y quiere que sepa que es feliz." Frase de recurso facilón dentro del misterio, muestra de posesión de don maldito. También deja intuir una tragedia anterior, una búsqueda misteriosa que sacuda cualquier visión racional del mundo. Lo que no se preveía era que esa experiencia sería en un majestuoso escenario como una laberíntica e invernal Venecia.

"Un Hitchcock moderno", tildaron algunos críticos de la época a Roeg. Creo que está más cerca de los cineastas italianos (música de Pino Donaggio, detallismo rojo intenso, montaje escalado) que del maestro del suspense, pese a disponer de su cálculo escénico y simbolismo, sin tener apoyo en un guión tan consistente como se esperaba.

AMENAZA EN LA SOMBRA, basada en un texto de Daphne du Maurier, tiene la fuerza de asustar y desorientar, sugiere un puzle obsesivo donde las callejuelas venecianas y ese ambiente tan sombrío ayudan mucho a la inmersión, aunque no deja de tener una inconsistencia narrativa demasiado engañosa. Con la sutileza estética del terror y el thriller convencional, se mueve entre ambos géneros, el puzle visual de Roeg invita a verla más de una vez por la intuición simbólica que contiene, la increíble puesta en escena, una Venecia más caótica que romántica, con cierto aire vanguardista. No exenta de montaje irregular y la trampa de guion (y una escena de cama exageradamente larga...) que puede salirse de control, resulta un filme absorbente y francamente disfrutable.




























jueves, 18 de octubre de 2018

Crítica | EL HOMBRE LOBO (George Waggner, 1941)


"Hay algo realmente trágico en ese hombre."

EL HOMBRE LOBO de George Waggner (1941) sería el último clásico de terror de la Universal Picture, además, sigue siendo la más reconocida y apreciada del mito del hombre licántropo. Marcó el inicio de una sucesión de películas de serie B que la Universal produjo en la década de los 40 convirtiendo a Lon Chaney Jr. en una estrella. 

El tema de hombre lobo no era en absoluto novedoso en la industria cinematográfica, lo que distinguía la historia de Siodmark es el hincapié cifrado en la energía sexual reprimida como fuerza de la transformación en las noches de luna llena.

El estudio no tenía previsto una transformación efectista ni técnicamente complicada, buscaban escenas de miedo estéticamente naturalistas, una propuesta sugerente (Jacques Tourneur lo llevaría más allá con LA MUJER PANTERA), lo que no quitaba que el actor necesitara de tediosas horas de maquillaje para aparecer en pantalla unos segundos.

La carga trágica del filme cautivó al público de la época, una tragedia griega con monstruo para nada despiadado que oscilaba entre la dicotomía de Jekyll/Hyde con todo el simbolismo del mito y una ambientación muy conseguida. 




























martes, 16 de octubre de 2018

Crítica | EL NOMBRE DE LA ROSA (Jean-Jacques Annaud, 1986)


"Una novela sobre un libro de Aristóteles perdido en una abadía en la Edad Media parecía escrita para mí." Afirmaba el director sobre su ambicioso y apasionante proyecto de adaptar la obra cumbre de Eco en una superproducción europea que hiciera temblar a Hollywood.

17 borradores de guion, cinco años de financiación y planificación, 300 monasterios visitados después se levantó el mayor escenario jamás creado en Europa desde CLEOPATRA de Mankiewicz. La obsesión de Annaud era mantener el esqueleto de la trama detectivesca, el ritmo narrativo adecuado, a fuego lento, y trasmitir hasta que el más mínimo detalle evocara al año 1327. Y lo consigue, la adaptación es una de las mayores experiencias inmersivas del cine.

El espectador se siente en piel del monje-investigador Guillermo de Baskerville y su aprendiz Adso de Melk de este medieval 'Sherlock Holmes'. Desde los libros y la minuciosidad de la laberíntica abadía, sus habitaciones, los monjes (Murray Abraham y "el jorobado" Ron Perlman impresionantes), esa profundidad oscura que casa perfecta con el plomizo ambiente y la fascinante historia, como observadores de la naturaleza. EL NOMBRE DE LA ROSA ha ido acrecentando su fama con el paso de los años, 32 años después de su estreno es un hito de la cultura europea y punto de referencia del cine de calidad. Necesidad de hacer perdurar la cultura, los libros, el arte y la sabiduría, pero no por fanáticos y ambiciosos.




























miércoles, 10 de octubre de 2018

Crítica | KILL BILL: VOLUMEN 1 (Quentin Tarantino, 2003)


"La venganza es un plato que se sirve frío." La popular sentencia viene firmada como 'viejo proverbio Klingon', Tarantino la introdujo como guiño friki en la apertura de su historia de violencia KILL BILL (2003). 

Cimentada en el discurso de videoclub del que Tarantino siempre ha hecho gala, la venganza de la icónica 'La novia' contra su ex amante y sus supuestos amigos es la cima del estilo de dirección del polémico cineasta.

Brillante festival de referencias y homenaje a géneros cinematográficos como las películas de artes marciales, samuráis, spaguetti Western, comedia negra y acción de los sesenta (escenas de manga incluidas). 

Una violencia/vendetta en una perfecta narración, en la que es el elemento que describe la historia y no de explotación gratuita. 

El equilibrio pausado se mezcla con el ritmo frenético y trepidante de las escenas de acción, en un ambiente visual fascinante, coreografías perfectamente milimetradas y personajes inolvidables.

El rasgo más polémico de Tarantino siempre será la violencia explícita, obvio reconocer la carencia de límites en su imaginaria puesta en escena, nunca deja indiferente, pero nadie maneja la katana Hattori Hanzo con tanta elegancia como Beatrix Kiddo, ganándose la complicidad del público y la catalogación de filme de culto. Única en su especie.




























martes, 9 de octubre de 2018

Crítica | VERANO DE CORRUPCIÓN (Bryan Singer, 1998)


Un filme basado en un relato de Stephen King con perspectiva intimista y personal de Bryan Singer, que estuvo obsesionado con el nacionalsocialismo en su juventud. 

También es una película sin rastro de terror. Uno de los aspectos desafortunados a la hora de vender este producto al público en su momento es catalogarla de terror, siendo un thriller de suspense, más cercano al drama y un estudio del comportamiento psicológico del ser humano.

Su título en castellano no tiene nada que ver con la historia, subtitulado así como parte de la obra 'Las cuatro estaciones', publicada en 1982. Un relato que ya se había intentado llevar al cine en varias ocasiones, pero la mala fortuna y los problemas económicos lo impidieron.

VERANO DE CORRUPCIÓN explora un interesante trasfondo del nazismo, otorgando más peso a los personajes que al entorno, profundizando en una historia pausada, cocinada a fuego lento, en el que apunta con dedo acusador la obsesión, perversidad y el mal psicológico de forma directa y concisa. 

Estupendo Ian Mckellen, un actor reputado y experimentado que ofrece una interpretación contenida y dura.




























Crítica | PESADILLA ANTES DE NAVIDAD (Henry Selick, 1993)


Un cuento de horror para niños y mayores, poema gótico musical ideado por Tim Burton, entre Halloween y Navidad, deliciosamente macabro y fascinante. Una película de culto, única por derecho propio que ha marcado a toda una generación y sigue cautivando a las nuevas.

Ideada por Tim Burton mientras trabajaba como animador para Disney, a raíz del cambio de colorido en los comercios del oscuro Halloween y el paso al rojo navideño, pasó su guión y diseños a Henry Selick ya que estaba terminando BATMAN RETURNS y con la preproducción de ED WOOD no podía encargarse de la dirección.

Un poema gótico que tenía que ser narrado por Vincent Price, al que Disney rechazó por considerarlo "demasiado raro", y con el legendario actor ya fallecido y Burton considerado un cineasta de éxito, el gigante de la animación sacó del cajón de sastre ese proyecto que tenía enterrado (no sin cortar las partes más oscuras del contenido original). Realizada mediante la técnica Stop Motion y un desarrollo lento y tortuoso (siete días de rodaje por cada minuto de cinta), PESADILLA ANTES DE NAVIDAD fue un éxito de crítica pero no de público, gracias al mercado de video fue ganándose la categoría de filme de culto.

Hoy en día, un cuarto de siglo despúes de su estreno, Jack Skellington, Sally, la ambientación, la mágica música y piezas musicales de Danny Elfman son icono de la compañía y un referente del género.





























lunes, 8 de octubre de 2018

Crítica | WINCHESTER. LA CASA QUE CONSTRUYERON LOS ESPÍRITUS (The Spierig Brothers, 2018)




La casa que construyeron los espíritus, el filme que no supieron construir los hermanos Spierig. Siguiendo con la semejanza entre la construcción de una casa y una película, igual de utópico es empezar por el tejado como elaborar la cinta sólo mediante molestos jumpscares y las subidas de volumen de rigor. 

WINCHESTER me ha parecido más decepcionante de lo que esperaba, y eso que las primeras exploraciones pintaban mal. Ni Helen Mirren como Sarah Lockwood (desaprovechada como figura histórica real) consigue maquillar esta aburrida y efectista cinta de género. Aunque la premisa parecía interesante, se le hace imposible de escapar del mar de tópicos en los que se ve envuelta.



Crítica | DEMOLITION MAN (Marco Brambilla, 1993)


"Tiene gracia la cosa, me sacan de una cryoprisión convertido en una puta costurera."

Una de esas películas que marcan una infancia, como es mi caso. También una de las esenciales para comprender el culto al cine de acción de tipos duros de los 90. Aquellos chavales que íbamos a escoger esas películas al videoclub no mirábamos que fuera una libre versión de 'Un mundo feliz' de Aldous Huxley, ni sus referencias a la corrupción gubernamental. Eso ya vendría con el tiempo y la experiencia cinematográfica.

Queríamos ver a Stallone, el policía más rudo del siglo XXI, zurrándose de lo lindo con un villano de opereta, histriónico y pasado de vueltas como era aquel teñido de rubio Wesley Snipes, el criminal más despiadado del siglo XXI, ambos descongelados de la cryoPrisión e igual de perdidos en ese futuro lleno de estúpidas normas.

Todo en un marco futurista improbable, lleno de encanto, estrambótico, infantilizado, en el que las obscenidades están prohibidas, no existe el sexo físico y Pizza Hut domina la restauración. Por suerte los "viejos rockeros" ponen la irreverencia y el toque de humor, y hacen disfrutar como nunca en una trama tan tontorrona como los diálogos en una cinta que nunca se toma en serio a sí misma.

DEMOLITION MAN es un cómic americano de principios de los 90 hecho película, gran y entretenidísima superproducción con toques de humor, altas dosis de acción y personajes con encanto. 25 años después de su estreno, seguimos sin saber utilizar las tres conchas.