Mostrando entradas con la etiqueta Cine Mudo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine Mudo. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de junio de 2019

HÄXAN: LA BRUJERÍA A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS (Benjamin Christensen, 1922)


"Ya no queremos a nuestros pobres o ancianos. Pero, ¿no siguen sufriendo amargamente?"

El visionario creador Christensen desafía las fronteras del género en este ejercicio académico parte documental, parte terror, una rareza silente que explora la naturaleza de la brujería y el satanismo desde la antigüedad hasta los entonces tiempos modernos (1923). Una obra única que posee la capacidad de inquietar, utilizando diversos enfoques cinematográficos, desde imágenes fijas sacadas de documentos históricos, maquetas y recreaciones dramáticas, donde mezcla fantasía y realidad.

El pionero danés sostiene su tesis en una puesta en escena claustrofóbica y la iluminación en claroscuro, elementos realistas y explícitos como mostrar una joven dando a luz unos demonios, un sabbat o la torturas que infligen los jueces de la Inquisición.

Relaciona antiguos temores con malentendidos sobre enfermedades mentales, cómo la brujería sería comparable a la denominada histeria del mundo moderno. El final se enfoca desde una perspectiva de crítica social, equipara la institución médica y eclesiástica para determinar un momento de la historia asomándose a la Primera Guerra Mundial.

Si consideramos la época en la que se rodó y desde un punto de vista cinematográfico, HÄXAN resulta una notable pieza histórica, considerada un verdadero antecedente y haber influenciado en posteriores cineastas como Buñuel o películas como 'El exorcista' (1973) o 'La matanza de Texas' (1974).





















lunes, 4 de febrero de 2019

Crítica | LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO (Carl Theodor Dreyer, 1928)


"La recreación de Juana de Arco por parte de Renée Falconetti podría ser la mejor interpretación jamás rodada."

Afirmaba la crítica Pauline Kael en 1982, tras el redescubrimiento en un manicomio noruego de una copia de la versión original, con el precinto de "censurada" intacto, y posterior estreno en la misma década de la obra maestra del mudo dirigida por el danés Carl Theodor Dreyer. Aunque la suya es una de las interpretaciones fundamentales de la historia del cine, Falconetti nunca trabajó en ninguna otra película. 

El maestro danés Dreyer realiza este filme no utilizando el acostumbrado tono épico, sino centrando la acción en el inquisitorial proceso judicial a la que fue sometida por un tribunal eclesiástico que terminó condenándola a muerte por herejía.

Su última película muda, obra que le granjeó fama mundial pero no constituyó ningún éxito en taquilla. La censura y el infortunio (se perdieron copias en distintos incendios) casi la engrosa en la triste lista de películas desaparecidas. Basada esencialmente en fragmentos muy selectos del proceso de Juana, el público de la época consideró esta sinfonía del primer plano un documental histórico.

El enfoque radical de Dreyer, su técnica exquisita y su construcción del espacio y la lenta intensidad del movimiento de la cámara hacen de la película una de las grandes joyas del cine. Una visión minuciosa y dolorosa, como todas las tragedias de Dreyer, sigue y seguirá viva después de que la mayoría de cintas comerciales se hayan borrado del recuerdo.





sábado, 19 de enero de 2019

Crítica | LA QUIMERA DEL ORO (The Golden Rush) (Charles Chaplin, 1925)


"Aparte de todo -lo divertido de la indumentaria, del bigote y los zapatos- realmente quería crear algo que conmoviera a la gente."

'La quimera del oro' es una de las cintas más logradas de Chaplin, y eso son palabras mayores. Al final de su vida declaró con frecuencia que esta era la película por la que más deseaba ser recordado. Reafirmó la creencia de Chaplin de que la comedia y la tragedia no se hallan muy lejanas.

Inspirado en sucesos reales, recreo con fidelidad la imagen histórica de la fiebre del oro y los buscadores que ascendían sufriendo grandes penurias al Chilkoot Pass, obligados a comerse sus zapatos y los cadáveres de sus compañeros muertos en algunos casos. El frío, el hambre, la soledad, el menudo cineasta encuentra el equilibrio perfecto en crear una gran comedia entre temas sórdidos y desagradables.

Abunda en escenas cómicas e icónicas, ahora ya clásicas. Los horrores del hambre padecida por los pioneros del siglo XIX inspiró la secuencia en que Chaplin y Big Jim se comen una bota cocinada estilo gourmet. La transformación en el mismo plano de Charlie en pollo, un triunfo de efecto de cámara, al igual que la escena de la cabaña al borde del precipicio, casi imposible diferenciar el paso de una maqueta a un decorado de tamaño natural. Posiblemente la escenas más famosa sea la del sueño de Nochevieja: el baile de los panecillos.

Una de las grandes obras del cine, tanto en lo técnico como en lo artístico. Chaplin consigue un equilibrio perfecto entre lo conmovedor, lo cómico y lo dramático en 'La quimera del oro'.

























martes, 18 de diciembre de 2018

Crítica | GARRAS HUMANAS (The Unknown) (Tod Browning, 1927)


Por aquí traigo una obra circense pionera que fue eclipsada por 'Freaks' (La parada de los monstruos, 1932) del mismo director. No es que no tenga nada que envidiarle, sino que, personalmente, me gusta incluso más. The Unknown tiene un toque adulto que invita a reflexionar, lejos de buscar la comedia o el chiste. Con esto no quiero decir que 'Freaks' no sea impresionante...sólo quiero reivindicar esta antecesora de la que bebe mucho. 

Consta de un reparto tremendo con una jovencísima Joan Crawford y un veterano y carismático Lon Chaney. Además, la fotografía es maravillosa y la historia engancha de principio a fin. Una producción fácil y amena de ver e ideal para los principiantes del cine mudo por su escasa duración (65 min).

Creo que lo que me fascinó realmente de este largometraje fue el personaje tan currado de Crawford. Una chica que me recordó a la espléndida Deneuve en 'Repulsión' (Polanski, 1965). Siente real miedo hacia todo acercamiento físico y, literalmente, sale corriendo cada vez que un hombre la toca. Su guionista (Waldemar Young) deja entrever, entre las líneas de una época conservadora y dominada por hombres, que la joven ha sido maltratada y abusada sexualmente. Por esto, consigue mi total respeto. Estamos hablando de una época en la que la mujer aparecía en el cine como una simple figurante o como la tonta de turno.

Por otro lado, lo de Chaney es brutal. Pocos como él conseguían hacer de villano tan bien. Representa a un personaje frustrado movido por el odio y que hace todo tipo de fechorías (incluso atentando contra sí mismo) para conseguir lo que quiere. 

En definitiva, os recomiendo esta magnífica producción muda que supone una gran exploración de la psique humana, del deseo de venganza y posesión innatos del ser humano y de la representación de los peores sentimientos que todos llevamos dentro (en mayor o menor medida).